| Nuestra historia en palabras
La etapa formativa de la FAD comenzó con los primeros cursos en 1964. Las instalaciones ocupaban parte de la planta baja y alta del ala poniente del edificio de Rectoría de la UAEM; compartía otros espacios con la Facultad de humanidades y, más adelante, con la de Turismo. La incipiente escuela habitaba áreas que anteriormente pertenecieron a la Facultad de Medicina. En septiembre de 1975 se trasladó a su actual sede, en la Unidad Coatepec o Ciudad Universitaria. Durante este lapso la institución se basó fundamentalmente en el modelo académico de la UNAM, de la que además provenía la planta docente fundadora.
Su primer director fue al arquitecto Adolfo Monroy Cárdenas, quién encabezó también el segundo período administrativo, lo que garantizó el primer egreso de estudiantes. Estas primeras administraciones tuvieron una duración de tres años.
El segundo director fue el arquitecto Héctor Correa González, también egresado de la UNAM, quien propuso los primeros cambios al plan de estudios y se incorporaron asignaturas como planeación urbana y de zonas industriales.
La siguiente administración estuvo a cargo del arquitecto Leopoldo Meléndez Sánchez, a quien le correspondió iniciar los primeros cursos de posgrado en materia de planeación urbana y regional. El primer coordinador de este nivel en la FAD fue el arquitecto Alfredo Sánchez Iniestra, y así el organismo cambió su condición de escuela a facultad. Esto es, el posgrado inicial fue la Maestría en Planeación Urbana y Regional. Fue durante esta administración cuando la institución se trasladó a su actual sede.
Durante la etapa de 1977 a 1981, el arquitecto Adolfo Galván Espinoza se hizo cargo de la dirección. Un logro importante en esta gestión fue que un grupo de estudiantes, ahora catedráticos de la institución en su mayoría, obtuvo el tercer lugar en la Bienal de Arquitectura en Polonia, con lo que la facultad se insertó de lleno en el campo de urbanismo. En varios periodos la FAD participó o incluso coordinó la elaboración de distintos planes municipales de desarrollo urbano, lo que fortaleció su prestigio en esta área del conocimiento.
El arquitecto Francisco Martínez Peñaloza tomó posesión del cargo de director en 1982. En esas fechas se presentó un crecimiento importante en la matrícula estudiantil de la institución, con niveles similares a los que ahora se observan con las cuatro licenciaturas en operación.
Para el año siguiente, el arquitecto Héctor Serrano Barquín fue designado director sustituto. En ese periodo se realizaron tanto la regularización de todo el personal docente -en lo que hace a las primeras definitividades y convocatorias abiertas a los concursos de oposición- como los documentos normativos básicos: Reglamento Interno, Manual de Procedimientos y el primer Plan de Desarrollo de la FAD. Dentro de la recién instalada área de educación continua se ofrecieron, además de la especialidad en sistematización del proyecto arquitectónico, diversos cursos de actualización sobre temas de vivienda y de arquitectura de paisaje. Otra prioridad en esta gestión fue la titulación, por lo que se abrieron talleres intensivos en los que tesistas de tiempo completo lograban desarrollar todo su trabajo en dos meses y medio. En cuanto a instalaciones físicas, se amplió el ala este del edificio de aulas.
El doctor Ramón Gutiérrez Martínez ocupó la dirección en el ciclo 1986-1989, durante el cual se incorporaron las licenciaturas de diseño gráfico y diseño industrial, que funcionaban en tronco común con la de arquitectura. Para dar cabida a las nuevas carreras, se construyó el área de talleres y laboratorios, también denominado búnker. Como consecuencia de la instauración de las licenciaturas señaladas, la planta docente creció y se diversificó, lo que generó la primera inclusión masiva de perfiles multidisciplinarios en el profesorado de la FAD.
De 1990 a 1993 transcurrió el periodo del maestro en planeación Jesús de Hoyos Martínez, quien inició los trámites para que la anterior Maestría en Planeación Urbana y Regional, después llamada de Estudios Urbanos y Regionales, ingresara al padrón de excelencia del Conacyt, turnándose entre la FAD. la Facultad de Planeación Urbana y Regional y la Facultad de Economía por lo que se clasifica desde entonces como posgrado interinstitucional. En 1992 se realizó el primero de dos encuentros nacionales de estudiantes de arquitectura (ENEA), en coordinación con la Asinea; el otro concurso fue en 2001.
Por estos años los organismos académicos lograron ciertos niveles de autonomía en el manejo de sus ingresos propios y de una parte del ejercicio presupuestal, a diferencia de las primeras administraciones, que eran totalmente dependientes de la administración central.
A partir de 1994 le correspondió al maestro en planeación Gustavo A. Segura Lazcano enfrentar un conjunto de aspectos relativos a la calidad académica de la FAD, en vías de establecerse ciertos parámetros mínimos indispensables de tipo internacional como resultado de la incorporación del país dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. El director Segura tuvo una activa participación dentro de la Asinea, de la que se desprendían criterios nacionales para la evaluación institucional. Para ello esta asociación organizaba diversas reuniones regionales, una de las cuales se realizó en esta ciudad.
El maestro Segura Lazcano no concluyó su periodo, debido a que atendió una invitación del entonces rector Uriel Galicia Hernández para ocupar el cargo de coordinador general de Difusión Cultural, en el que permanece hasta ahora.
Como resultado de lo anterior, el maestro en planeación Jesús Aguiluz León asumió el cargo de director sustituto. En su corta administración se logró el reconocimiento permanente del Conacyt a la citada maestría interinstitucional. Además se aprobó la especialización en diseño estratégico de productos industriales y se renovó totalmente el equipo de cómputo. Por el tipo de requerimientos propios de esta administración, en esos años la facultad, como parte de la UAEM, elaboró gestiones un tanto inclinadas a los aspectos tecnocráticos y la búsqueda de estándares internacionales.
En 1998 llegó al cargo de la dirección el maestro en arquitectura Francisco J. Serrano Dávila, quien logró la más reciente adición de espacios físicos para la FAD, con la llamada ala oeste del edificio de aulas, donde se ubica actualmente la nueva biblioteca -equipada al término de su gestión con más de 8,000 volúmenes-; cuenta asimismo con la sala de sesiones de los HH consejos Académico y de Gobierno y diversos cubículos de profesores. En esta administración se rediseñaron los planes de estudios (versión 03 y 04) de las tres licenciaturas existentes y se instauró la cuarta: Administración y Promoción de la Obra Urbana, cuya primera generación ingresó al plantel en septiembre de 2000.
En mayo de 2002 la FAD conmemora sus 38 años de existencia, durante los que se han formado 33 generaciones de arquitectos. En lo que respecta a diseño gráfico y diseño industrial, han egresado 11 generaciones, consideradas dentro de un solo egreso anual.
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